Historias de Casa

10 consejos para ahorrar en tu factura de la luz

13/09/2018

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10 consejos para ahorrar en tu factura de la luz

Tiempo de lectura: 7 minutos

Si quieres ahorrar energía y pagar menos de electricidad, bajando el precio de la factura de la luz: este es el post que necesitas leer. Te daremos los 10 consejos más útiles que hemos podido reunir.

Hay pocas cosas que son realmente inevitables en esta vida del siglo XXI que nos ha tocado vivir: tener un smartphone, vivir con wifi, salvarnos de la muerte (qué comparación) o pagar la factura de la luz.

Podemos limitar el uso del móvil, intentar no usar internet, alargar la expectativa de vida o ahorrar en la luz; pero librarnos al 100%, está más que difícil.

Para la mayoría de nosotros liberarnos de pagar la factura de la luz es una quimera. Por eso, a lo más que podemos aspirar es a ahorrar un poco o mucho en la factura de la electricidad.

En este post queremos contarte un poco sobre el contexto de la energía en España, y compartirte 10 consejos que nos parecieron útiles para que tú también puedas ahorrar en tu consumo de la luz.

En España, la luz es cara: es el cuarto país con la electricidad más cara de toda Europa, sólo por detrás de los países que conforman el Reino Unido, Irlanda y con un precio similar al de Bélgica. Vamos, que pagamos más que Alemania.

Gráfico de los precios de la electricidad en España de 2006 a 2017
Elaboración propia con datos obtenidos de la Eurostat.

Cómo se estructura la factura de la luz

Antes de darte los consejos, debes de saber un dato que es clave para definir por qué pagas de luz lo que pagas: el precio de la electricidad en España se compone por dos conceptos; uno es fijo y el otro es variable.

  1. El precio del kW es el valor fijo: establecido según la potencia de la luz de una vivienda. Define la cantidad de aparatos electrónicos que se pueden utilizar al mismo tiempo.
  2. El precio del kW/h es el valor variable de consumo que se ha efectuado en la vivienda durante un tiempo concreto (mensual, bimensual, etc).

La diferencia entre estos dos conceptos es importante pues, modificando ambos -de distintas maneras- podemos ahorrar más o menos. Si sólo modificamos uno de los dos, ahorraremos menos de lo que podríamos hacerlo.

El libre mercado ha permitido que las tarifas cambien de acuerdo a cada compañía, al igual que ocasionalmente se brindan descuentos a los consumidores con el fin de retenerlos y volverlos leales.

Para esto, lo ideal es utilizar un comparador de tarifas eléctricas, para elegir la compañía más conveniente en tu ciudad y comunidad autónoma.

Para que te hagas una idea de cuánto pagamos en España por la electricidad, en este vídeo de 3 minutos puedes observar la comparación de las tarifas en los distintos países de Europa, al igual que una breve explicación sobre los dos tipos de tarifas que puedes encontrar en tu factura.

Los 10 consejos para ahorrar en tu factura de la luz

  1.     Ajustar la potencia: el valor fijo (kW)

Es muy probable que en tu tarifa de la luz, el precio se esté elevando por la potencia a la que está registrada tu vivienda. Lo que el precio del kW modifica es la cantidad de aparatos electrónicos que puedes utilizar al mismo tiempo.

Cuantos más kilovatios tengas contratados, más cara será tu factura de la luz. Es esencial tener en cuenta el número de los aparatos electrónicos pero, sobre todo, el uso continuo y simultáneo de todos ellos.

Si no necesitas tener 10 electrodomésticos conectados y siendo utilizados al mismo tiempo, lo mejor es que te informes con tu compañía eléctrica qué tipo de potencia tienes contratada. Así, puedes disminuirla y cuidar de que no vayas a utilizar todos los aparatos electrónicos al mismo tiempo (o sufrirás un apagón).

Si quieres saber cómo verificar la potencia máxima que consumes en tu vivienda, este vídeo te explica cómo puedes hacerlo. Con este dato, y comparándola con tu potencia contratada, puedes verificar si tienes una potencia correcta o puedes bajarla para ahorrar más.

Para tramitar una baja de potencia, tendrás que llamar a tu compañía, que mandará un técnico para modificar la instalación. Tiene un coste de 10 €, que cobra la distribuidora y que se descuenta del recibo. En un par de semanas puede quedar zanjado el asunto.  

  1.     Tarifa adecuada: ¿Tarifa regulada PVPC o de mercado libre?

Un dato muy importante que necesitas saber sobre tu factura de la luz es qué tipo de tarifa estás pagando actualmente. Las dos opciones son:

  •   La tarifa regulada, según el Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC): una tarifa marcada por el gobierno, la cual es fija y se aplica únicamente a aquellas viviendas que tengan un consumo máximo de 10kW.
  •   La tarifa de mercado libre: que es la que se ajusta al comparar entre las diferentes compañías y las que terminan ofreciendo ellas.

De estas dos opciones, no hay ninguna mejor o peor, ya que las compañías (la tarifa de mercado libre) se establece de acuerdo a la evolución del mercado y el perfil de cada usuario.

Por lo tanto, si tenemos en cuenta que las compañías privadas otorgan descuentos, pero pueden llegar a subir los precios de un día para otro, tendrás que comprobar de acuerdo a tu consumo y tus necesidades cuál de las dos tarifas te conviene más.

“Desde la OCU señalan que hay ofertas del mercado libre que son mejores que las del mercado regulado y lo mismo ocurre al contrario, por lo que el usuario tendrá que estudiar cada una en concreto en base a sus necesidades”, señalan desde 20minutos.

  1.     Discriminación horaria: precio según horario

Esta tarifa es una opción muy interesante para ahorrar en tu factura de la luz si consumes al menos el 30% de la energía en el horario valle (es decir, entre las 22:00 y las 12:00 del día siguiente).

Con la discriminación horaria, pagarías menos por la energía que utilices por las noches, mientras que el precio se encarecería al mediodía. Lo importante de esta tarifa es tener la completa seguridad de que serás capaz de concentrar una gran parte de tu consumo energético por las noches o, de lo contrario, terminarás pagando de más.

Esta opción está disponible tanto en el mercado libre como en el regulado.

  1.     Servicios adicionales no siempre necesarios

No es ningún secreto que las compañías de servicios, como las eléctricas, intentan vendernos servicios adicionales apenas perdemos la concentración un segundo. Muchos de estos servicios son innecesarios, dependiendo de cada caso y consumidor.

Así, por ejemplo, llegamos a contratar servicios de mantenimiento o una mejor asistencia en caso de incidencias. Este tipo de extras pueden llegar a costarnos entre 50 y 100 € al año: casi 10 € al mes que probablemente no utilizaremos.

Otra opción es contratar puntualmente a un técnico en caso de incidencia y así quitarnos un costo fijo mensual que podría sumar casi 10 € al mes a nuestra tarifa de la luz.

  1.     Reducir el consumo: frigorífico y congelador, luces LED y agua fría

El clásico de nuestros padres gritando ¡apaga la luz! Pero en versión de “ahora nosotros somos los adultos”. Uno siente cómo va madurando cuando una pequeña lucecilla al otro lado del salón nos suena a euros escurriéndose de nuestra cuenta bancaria.

Cuidar la temperatura del frigorífico (entre 4 o 5ºC) y la del congelador (-15ºC), así como no abrir el horno cuando está calentando (cada vez que abres la puerta del horno, pierde aproximadamente 25º), utilizar los planes Eco del lavavajillas o utilizar la lavadora con agua fría son los trucos más comunes para reducir el consumo.

Además de esto, comprar bombillas tipo LED que, a pesar de ser un poco más caras que las normales, también ahorran bastante más energía.

  1.     El consumo fantasma: nada en Stand By

Otro truco muy conocido y que funciona de maravilla para ahorrar en tu recibo de la luz es apagar y desconectar los aparatos electrónicos cuando no los estás utilizando.

Si la tostadora, la lámpara y demás artículos no están siendo utilizados, lo mejor es desconectarlos. Para la televisión, lo mejor es apagarla con el botón (¡no con el mando a distancia!) porque sólo se pondrá en modo Stand By.

Dejar encendidos y conectados todos estos aparatos pueden llegar a suponer casi un 11% de tu consumo energético.

Algunas personas invierten un poco más en programadoras para encender y apagar los aparatos electrónicos, y que pueden ser muy interesantes para, por ejemplo, el router del wifi.

Y por supuesto, apagar todas las luces cuando no hay nadie en la habitación.

  1.     Controlar la calefacción y el aire acondicionado

La temperatura de la casa es uno de los factores que más impactan en nuestro recibo de la luz. Pretender tener la calefacción a 25ºC en invierno o el aire acondicionado en 19ºC en verano es un sueño al alcance de pocos.

Temperaturas razonables son entre los 19 y los 21ªC en invierno (y entre 15 y 17ªC por la noche), y aproximadamente unos 24ªC en verano. Además, apagar el aire acondicionado unos 30 minutos antes de salir de casa puede ayudar al consumo eficiente y a bajar en unos euros la factura.

De igual manera, se recomienda purgar los radiadores al comienzo de la estación, así como limpiarlos y despejarlos de ropa para que el aire se propague con eficiencia.

  1.     El agua fría te limpia a ti y a tu ropa

El agua caliente representa aproximadamente el 26% del consumo energético total en una vivienda. Ya sea que te pegues una ducha con el agua a 30ªC o que quieras lavar tu ropa con agua a 60ªC, estás desperdiciando energía.

Si te puedes duchar con agua fría y quedas igual de limpio que con agua caliente, tu ropa también podrá soportarlo. Si confías en que tu ropa quedará igual de limpia con agua fría, podrás ahorrarte una buena tajada de tu factura de la luz.

  1.     Revisar la instalación eléctrica

El sistema eléctrico doméstico es importante para mantener a raya la eficiencia de la energía que consumimos todos los días.

Según la Plataforma para la Rehabilitación de la Instalación Eléctrica (PRIE), mantener en buen estado el sistema eléctrico puede ahorrar a los españoles un total aproximado de 2.400 millones de euros al año.

Así que, para mantener el sistema funcionando con eficiencia, es obligatorio hacer una revisión al menos cada 10 años en el caso de las viviendas nuevas. Si la casa tiene más de 25 años, deberás de hacerla cada cinco años.

  1.  Comparar entre todas las compañías

Por último, uno de los consejos más evidentes, pero no por eso menos importantes: comparar los precios de las compañías eléctricas y elegir la que más te convenga podrá hacer que tu factura de electricidad descienda considerablemente.

Muchas veces, por pereza o por cualquier otra razón, nos quedamos con una compañía que nos está cobrando de más. Suele pasar también con las compañías telefónicas.

Así que si quieres explorar las posibilidades para ahorrar en tu factura de la luz, quizás el primer paso (después de tener la seguridad qué potencia y qué tarifas tienes contratadas), para ahora sí, con toda la información, comparar entre compañías.

Para esto, puedes utilizar un comparador de tarifas energéticas, como el que te hemos compartido en la introducción de este artículo, o puedes elegir cualquiera de tu elección buscando “comparador de tarifas eléctricas” en Google.

Finalmente, si quieres entender cómo funciona el mercado de la electricidad en España, te dejamos este vídeo de minuto y medio que te explicará a grandes rasgos cómo funciona esta industria.

¿Qué te parecen estos consejos? ¿Tienes alguna otra técnica para ahorrar en la factura de la luz de tu vivienda?

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