Historias de Casa

Cómo hacer una mudanza con niños

28/03/2019

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Cómo hacer una mudanza con niños

Tiempo de lectura: 7 minutos

Al cambiarse de hogar, los hijos no pueden pasar desapercibidos. Por eso, es necesario saber cómo actuar y cuál es la mejor manera de hacer una mudanza con niños.

Ha llegado el día. Por fin tienes tu nuevo hogar e irradias alegría al saber que has encontrado el piso de tus sueños. Estás ilusionada, sólo haces que pensar en cómo decorarás el salón o de qué color van a ser las cortinas de la habitación de tu peque, pero aún así piensas en todo lo que se te viene encima y te desmoronas un poco.

Es hora de hacer la mudanza y esta vez no la vais a hacer solos (tu pareja y tú) sino que ahora tenéis unos acompañantes muy importantes en este proceso: vuestros hijos.

Una mudanza, en la mayoría de ocasiones, es algo deseado por el cambio que implica, ya que siempre tiende ser a mejor y aunque sea un proceso “duro”, se intenta llevar lo mejor posible.

Aún así, existen diversas situaciones que dificultan este proceso, cómo puede ser el estrés ocasionado y agobio o lo que preocupa más, la afectación que pueden sufrir los niños en esta situación.

Para que este cambio de vivienda se lleve de la mejor forma posible, hemos hablado con la psicóloga general-sanitaria e infantil, Bárbara Pérez Gouet, de la Clínica Gouet, para ver cómo se puede hacer y afrontar una mudanza con niños y lo que puede implicar para ellos este proceso.

Cómo puede afectar una mudanza a los niños

A los niños, todos los cambios, les suelen afectar más que a los mayores, ya que como dice Bárbara, cuándo éstos son pequeños su capacidad cerebral tiene cierto aguante y al no tener los mismos recursos cerebrales que un adulto puede generarse ciertas sintomatologías.

Aunque no en todos los casos ocurre igual, lo más común es que:

  • El niño padezca un proceso de estrés a nivel general
  • Se produzca un desajuste de los ritmos circadianos: rutinas de sueño, horarios de comidas, etc.
  • Si el niño tiene problemas de nerviosismo e hiperactividad, éstos se fomenten un poco más de la cuenta.
  • Se sienta confundido y no entienda el por qué del cambio.

Como hemos dicho, a lo mejor hay niños que toleran mejor el cambio que otros y puede ser que no tengan ningún problema más allá de un poco de “estrés” por el ajetreo de la mudanza.

Mantener las rutinas de sueño de los más peques es esencial en el proceso de la mudanza.

Pero si se da el caso que alguno de tus hijos padece alguna de estas sintomatologías, lo que se aconseja es que en todo momento se les explique con claridad el por qué de la mudanza y cómo pueden ser partícipes para que todo sea más ameno para ellos.

Cómo explicar a los niños que va a haber una mudanza

Si ya habéis decidido hacer la mudanza, antes de realizar ningún paso, debes dar la noticia a tus hijos. Este paso deberás enfocarlo según la edad que tengan.

Como es lógico, no le dirás lo mismo a tu hijo de 3 años que a tu hijo de 13, así que primero debes pensar cuál crees que será la mejor forma para comunicarles esta decisión.

Habla con sinceridad a tus hijos y explícales el por qué de la mudanza. / Revista Vive

De todos modos, tengan la edad que tengan, conviene sentarse, junto con sus hermanos si tienen y explicarles qué va a ocurrir. Se debe ser lo más sincero posible y se les tiene que explicar el por qué del cambio, para que entiendan en todo momento por qué está ocurriendo esta movilización.

¿Qué potenciará las ganas de mudarse?

Como para muchos niños no va a ser una “buena noticia”, por el simple hecho de que ya están acostumbrados a una vida y unas rutinas diarias, donde comparten espacios con sus amigos y tienen un vínculo con el entorno y hogar, es hora de darles a conocer todos los puntos fuertes del nuevo hogar.

Una sala de juegos o los espacios destinados para ellos es lo que más les llamará la atención.

No les mientas y trata de hacer lo siguiente:

  • Cuéntales qué va a pasar en los próximos días. Cuáles van a ser los pasos a seguir, qué días y horas van a estar establecidos para la mudanza y en qué momento van a poder participar.
  • Contesta a todas sus dudas y preguntas. Si hay una buena comunicación y una relación sana, entre padres e hijos, todo será más sencillo. Déjales que hagan todas las preguntas que quieran y contéstales siempre con un lenguaje fácil y comprensible. Hazles entender que el cambio es para mejor y que a la larga les gustará más el nuevo hogar.
  • Hazlos partícipes de este proceso. Hay que tratar de no excluirlos y hacerles participar. Aunque las decisiones las deben tomar los mayores, los niños pueden estar implicados y llegar a colaborar.

  • Créales una ilusión. Si el niño se crea expectativas y ve la mudanza como algo bueno, tendrás mucho ganado. Para eso, hazles entender que podrán decorar la casa, que serán ellos los que escojan qué cosas o de qué color se pintará su habitación, etc.
  • Destaca lo positivo del nuevo hogar y el nuevo ambiente. Los días previos a la mudanza dile que está en una buena zona para vivir con niños, ves a dar un paseo por el nuevo barrio, explícale que en esa panadería hacen los mejores pasteles de chocolate y enséñale el parque y cuál será el lugar donde pasareis todas las mañanas de domingo yendo en bicicleta o jugando a fútbol.
Enseñar el nuevo entorno y hacer planes es una buena forma de ayudarles al cambio.

¿Qué hacer si la mudanza implica cambio de colegio?

Normalmente, en todas las mudanzas, suele haber cambio de colegio, porque son pocas las ocasiones en que nos mudamos a un entorno muy cerca a donde vivíamos o en el mismo barrio.

Si la mudanza implica un cambio de colegio, eso es una de las cosas que deberás comunicarle también a tu hijo de primeras. Cómo hemos dicho, no se ha de ocultar nada y se ha de ser sincero en este proceso y si hay que hacer este cambio, lo mejor es que se enteren cuanto antes.

El miedo es algo que puede surgir en este proceso de cambio. Los niños suelen tener miedo a la soledad y a no tener amigos y esa es la principal preocupación a la hora de cambiar de entorno escolar, aunque al fin y al cabo, sepas que vas a estar en uno de los barrios más seguros de la ciudad.

Perder a los amigos es la principal preocupación a la hora de hacer una mudanza.

No obstante, hay que enseñarles a enfrentar ciertos miedos y mostrarles en todo momento el apoyo de los padres. Para que sea más fácil la adaptación al nuevo colegio, se puede hacer lo siguiente:

  • Ir a ver el colegio juntos y asistir a las jornadas de puertas abiertas.
  • Preguntar si de primeras le gusta o no, qué sensaciones le produce y barajar otras opciones (si las hay) si se diera el caso de que no le es de su agrado por algún motivo argumentado.
  • Conocer a la profesora o a algún compañero antes del primer día de clase.

De todos modos, aunque se cambien de colegio, hay que hacerles entender que los amigos del otro barrio o escuela no los va a perder, que va a poder seguirlos viendo a menudo y qué si todo va bien…¡hará una fiesta de inauguración para enseñarles a sus amiguitos la nueva casa!

Cuál es el mejor momento para llevar a cabo la mudanza

Si puedes escoger y hay niños de por medio, la mudanza es mejor hacerla en periodos vacacionales o que no tengan colegio.

Aunque eso conlleve tenerlos todo el día en casa y no tener tiempo ‘libre’ para los mayores, para tus hijos será mejor ya que será una época en la que no tendrán deberes, trabajos ni exámenes y podrán adaptarse mejor a las circunstancias, tanto de horarios, como de organización.

Aún así, es aconsejable que en el momento más pesado del proceso, se pueda dejar a los niños con abuelos o familiares, para que la mudanza sea más fluida y se pueda trabajar sin estar pendiente de controlar a los más peques de la casa.

Si se da el caso de que no hay ningún familiar que pueda hacerse cargo de ellos en estos días, lo mejor será buscar algo que los entretenga como por ejemplo: montarles un lugar para pintar o qué lo primero que tengan a mano sea el ordenador o algún juguete para que se distraigan y no se haga tan pesada la mudanza.

Busca una distracción para tu hijo a la hora de hacer la mudanza.

Hazles descubrir el lado positivo del proceso

En conclusión, como en todos los procesos y cambios, los niños suelen ser los más afectados.

Sin embargo, como hemos visto, existen trucos o consejos que harán más fácil este proceso. Para que todo fluya y la mudanza se convierta en algo divertido y no en una pesadilla para tus hijos, trata de hacerles ver el lado positivo de las cosas: ¿Qué mejor que estrenar habitación y encima poderla decorar ellos mismos? ¡Así seguro que la mudanza la ven con otros ojos!

¿Por qué no dejar en las manos de tu hijo la habitación de su cuarto? / Fernando García Dory



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